Luego de una semana complicada y
con mucho rumor en la vuelta Peñarol debutaba en el Torneo Clausura y la prueba
era ante el Tanque, gano 2 a
0 y fue bastante más. Peñarol sorteo la primera de una serie de pruebas a las
que se someterá para que se reafirme el equipo luego de un muy mal rendimiento
en el encuentro entre semana por Copa Libertadores ante Atlético Nacional.
Y la previa era tensa, y por eso
insisto tanto en el concepto de prueba, porque Peñarol tenía que rendir un
examen importante y el ambiente previo en el entorno del Estadio era que
Peñarol tenía que rendir un examen y que no podía perder. Un Peñarol que
enfrentaba la difícil situación de prepararse con un equipo golpeado por una
goleada en casa, con un muy mal rendimiento en un partido que lo complico en la
copa pero que además genero un ambiente muy negativo para pensar en el futuro,
con la vos en la calle de que Peñarol se caía a pedazos y por sobretodas las
cosas con la duda impuesta sobre la continuidad de Gregorio Pérez, una duda que
genero la propia directiva de Peñarol yendo en patota al vestuario (8
directivos se arrimaron al vestuario luego de la derrota, mucho mas que lo habitual)
y expresando que habría que evaluar cambios, con la supuesta visita de Damiani
al “Polilla” Da Silva hoy en Banfield y con el pedido de parte de la directiva
a Osvaldo Jiménez (Gerente Deportivo) de un informe evaluatorio sobre la gestión
de Gregorio, un ambiente de mucha presión que se genera en torno a un equipo
que debe de ser sereno y cauto para trabajar y superar defectos pero mas
alarmante porque fue generado por el propio club, una nueva ocasión en donde la
directiva de Peñarol vuelve a manejarse mal y perjudica a su propio club.
Con todo ese ambiente Peñarol
enfrentaba al Tanque, al equipo de Moler que viene realizando un buen trabajo
pero que de todas maneras en este partido no tuvo su mejor tarde.
El primer tiempo marcaba en la
cancha la sensación de la previa, un Peñarol decidido a llevar las riendas del
partido, dispuesto a controlar el juego pero con la ansiedad de la necesidad que
lo hizo por varios momentos ser impreciso y apurarse en las decisiones. Todo esto
hasta que llego el gol de Darío Rodríguez, una jugada de corner encuentra la
cabeza del capital aurinegro que la pone en la red y mas que un grito de gol
rabioso por la situación, un suspiro de alivio, una gotas de tranquilidad y la sensación
de que se estaba ganando, de que el primer paso en el partido se había dado,
Peñarol supo que tenia que mejorar su rendimiento y fuera de la ansiedad del
empate comenzó a mejorar su rendimiento, con varias cosas, fue una notoria
mejora frente a su ultimo partido y frente a un rival notoriamente menor y que
no tuvo un buen rendimiento, el Tanque tuvo demasiados errores en defensa y si
bien con la pelota intento nunca pudo encontrar a sus atacantes lo que lo hacían
débil en el fondo y sin perspectiva de peligro para el arco rival. Con el paso de
los minutos Peñarol se fue haciendo dueño del partido, sin llegar al nivel que necesita
para remontar sus chances en la Copa
pero mejorando progresivamente y generando varias chances ante una débil y
desprotegida defensa del Tanque. Sobre el final del primer tiempo el parito parecía
caerse y parecía en cierto momento que el Tanque podría encontrar su
oportunidad de volver al parido, pero a los 43 minutos Fabián Estoyanoff recibió
un fantástico pase de Rodrigo Mora quien realizo una muy buena escapada y
frente a un arquero que salía a cerrar se la dejo al “Lolo” que la dejo dentro
de la red y puso, el 2 a
0, la diferencia y la tranquilidad en el partido.
Al segundo tiempo lo podríamos
saltar, el Tanque nunca encontró reacción y Peñarol, bajo la guardia, el
partido se torno malo y el atractivo que podía tener era ver como se podían
encontrar los hombres del equipo mirasol de cara a lo que se viene, al principio
entro Alvez por Valdez y mejoro la defensa aurinegra, después entro Nicolás
Amodio con la mala suerte de recibir un durísimo golpe de puño, descalificante de
Ignacio González cuando ambos buscaban una pelota de aire, esto le costo la expulsión
al hombre del Tanque y una conmoción al jugador de Peñarol que no pudo volver
al campo, quiso pero en un muy bien gesto Gregorio lo contuvo y lo acompaño al
banco, el otro en ingresar fue Gastón Poncet pero el partido no le ofreció
oportunidades y si bien llego a disparar al arco paso sin demasiada
trascendencia.
Rodrigo Mora fue el más incisivo en
Peñarol y el mejor de la cancha pero cabe destacar el trabajo de Maximiliano Pérez
que si bien no pudo concretar algunas jugadas fue un elemento interesante en la
ofensiva de Peñarol.
Peñarol supero la primera prueba
de varias que tendrá, primero esta semana porque tiene que ganar los tres
partidos que tiene por jugar, ya gano ante El Tanque y deberá hacerlo ante Bella
Vista en el atrasado del Miércoles y luego frente a Cerro Largo por la tercera
fecha, todo esto para reafirmarse, para ganar esa confianza tan necesaria en el
futbol y mostrando un buen nivel de futbol que recupere la ilusión de la Copa y del Torneo local.





